miércoles, agosto 22, 2012

Don Carlos...


Cuando los suelas están gastadas es sinónimo de que se ha caminado mucho… Don Carlitos, vecino de toda mi vida, fue un hombre que vivió la vida a su manera, carpintero, fumador y tomador, quien a fuerza de tanto cariño se hizo parte de mi familia.

Me contaba todas sus historias que me dejaban impávido, era como un abuelo postizo, mi huesero y, sobre todo, mi instructor en las artes del amor.

Por la forma en la que vivió, gastó las suelas de más y se fue de una forma un tanto triste.

Hasta luego Don Carlos, gracias por el cariño, el cuidado, los consejos, gracias por esos abrazos cuando estaba solo, gracias por invitarme café con galleta de animalito, gracias por todo.

Lo difícil será cuando me zafe el dedo, cuando no tenga llave de la casa de mi mamá, cuando quiera conquistar a una muchacha… cuando quiera escuchar esas historias imposibles… mas sé que estará mucho mejor, y eso me da gusto.

Hasta luego abuelito Carlos Estrada Cameras, nació en Chiapa de Corzo, pero conoció todo el mundo, ciclista, boxeador, galán y fumador.

Nos vemos luego.

3 comentarios:

  1. No te agüites Eloy ya está en un mejor lugar

    ResponderEliminar
  2. Anónimo10:27 p.m.

    Si me llego, siempre me saludaba en la mañana cuando salía para ir al dif, siempre sentadito en el escalón. Descanse en paz.
    Blankys Pérez

    ResponderEliminar
  3. no tengo palabras... lo describiste a la perfección.
    y como dicen los gringos cuando se va alguien de corazón noble:
    good night sweet prince...

    ResponderEliminar