martes, febrero 23, 2010

Cochi feroz orígenes.

Según mi perspectiva no considero tener vicios que dañen mi salud, por lo tanto desconozco los problemas generados por alcohol, cigarro y otros (los videojuegos los deje hace aproximadamente 15 años cuando en esos tiempos era sinónimo de vagues a manos de un par de jalones de oreja por parte de mi mama) eso sí y si se considera como vicio me encanta ver, oír y platicar cualquier asunto relacionado con el fut, en especial con mis jaguares.

Pero por contraparte mi cochi, literalmente los odia. Y creo saber porque, esta es mi hipótesis.

Corría el año del 2003 cuando ella cursaba su año de internado en el Hospital Regional de Dr. Rafael Pascasio Gamboa, todo era perfecto, salida de guardia el mismo día del partido (venia el América lleno seguro) así que tenia quien mirara por mi lupis que estaba chiquita, tenía mi boleto que con anticipación y sacrificio compre, todo listo nada podía faltar cuando el viernes recibí una llamada con sollozos diciendo, “Eloy tienes que venir Vicky se puso mal” a lo que dije que de seguro era una broma de las que regularmente me jugaban su sequito de amigas, mamarrachas, chismosas, mitoteras etc., etc., pero desafortunadamente no fue así.

Llegue corriendo al hospital cuando salen 3 de sus amigas reventando en llanto, y abrazándome “Vicky se puso mal y la tienen con el carro rojo” cabe mencionar que el mentado carro rojo lo utilizan para reanimar a la gente. Yo ignorante no le di la magnitud real al asunto, cuando me entrevistaron los doctores (maestros de mi cochi) preguntaron si teníamos algún tipo de problemas y todo lo demás a lo que les respondí con sinceridad que no.

Me dieron su informe y resulto que con un dolor que cabeza de mi cochi junto con una medicación combinada de manera extraña le provocaron choque que derivaron en convulsiones.

Me quede esa noche y rogando PRIMERAMENTE POR SU SALUD y después por estar en casa, nos dieron de alta. Fue como las diez de la mañana cuando nos dijeron que nos podíamos ir, en ese entonces vivíamos con mi mama y la casa quedaba a escasas cuadras del nosocomio por lo que decidimos irnos caminando, lamentándonos de tal suceso.

Y vino lo que ahora considero mi error, llegando me cambie y me fui al estadio sin chistar… (Cabe mencionar que le pregunte). Ahora sé que debí de quedarme con ella.

Perdieron lo jaguares a manos de un contragolpe y gol de Patiño, pero al regresar no fue lo mismo ella mi cochi se había convertido en un cochi feroz.

El sábado 6 de marzo vienen las mejores chivas de muchos años, así que cochi ni se te ocurra enfermarte o ponerte indispuesta…

Nos vemos luego.

martes, febrero 16, 2010

otra vez........ &/·"··%&&/

Como les prometí y aunque sea un poco tarde y enojado daré los pormenores del lo que sucedió en el partido, en el cual mis aguerridos jaguares me decepcionaron por enésima vez, volviéndoles a ganar, ya como es fiel a su costumbre al último.

Asistí como es de costumbre en compañía con mi compadre Manolo, entramos para buscar el mismo lugar de siempre (en medio y hasta arriba de la tribuna de sol preferente) y de esa manera apartar los lugares correspondientes de la poca gente que puedo engaratusar en la oficina, que pese a las frases recurrentes (esos tus jaguares no sirven pa nada) logro convencer de que vallan.

Luego entonces inicio el partido del cual esperábamos borrar la maldición, de no ganar con un equipo que se miraba a modo. El modesto Querétaro, malísimo en defensa pésimo en media, y lo que sigue en su delantera. Pero que a falta de unos 6 minutos a manos de un jugador que se paso los últimos 3 años en la división de ascenso el Oaxaqueño Piti Altamirano, nos volvió a vacunar. Jaguares de tanta vacuna ya le dio vuelta a la cartilla de vacunación.

Omitiré los sonidos guturales altisonantes que se escucharon por parte del respetable ese día. Pero muchos decían que Tena el director técnico recién cesado no era el culpable, pero como dice el dicho “cuando el culo es malo a la partera le echan la culpa” así que suerte pa la nueva partera.

Nos vemos luego.

Posdata. Esta entrada la hice enojado… perdón por las leperadas.

lunes, febrero 08, 2010

¿En caja o en globo?

Vengo de una familia telegrafista por ambos ramas de mi árbol genealógico, por lo tanto el 14 de febrero los celebraban en grande y no por ser el día del amor y la amistad sino por el hecho de que también se festejaba el día del telegrafista así que aprovecho y les envío una felicitación adelantada a todos los telegrafistas.


Ya en mi época de galán he pasado muchos 14 de febrero que recuerdo con mucho cariño, pero este en especial. El primer día del amor con mi cochi feroz.

Tres días antes del esperado día, y haciendo malabares económicos me hice de un buen capital para comprar un regalo “digno” que fue una gran rana rene de los muppets, buscando el complemento perfecto para el verde y parlanchín muñeco, fui a una tienda que tenía como novedad para esas épocas, guardar cualquier tipo de obsequios en globos (wow), así que decidí envolver el regalo en un globo gigante que dejaba ver al la rana con sus largas patas y brazos acompañada de otros globos mas pequeños, confeti etc. etc.

Primero pensé enviarle el regalo, a su escuela, pero no se qué cambio mi decisión y fui personalmente a dejarlo. Para ese tiempo no había celulares así que tuve que realizar un trabajo de investigación para ver a qué hora tenia libre y así llevarle el voluminoso regalo en el momento de sus alimentos.

Así entonces decidir darla vuelta por toda la escuela y salir exactamente en la cafetería, la cual estaba abarrotada de estudiantes de preparatoria y universidad.

Estaba milimétricamente a tres metros de ella, cuando por azares del destino y a punto de entregarle el regalo me tope con un árbol de limón recién regado, el cual al contacto con el globo exploto en forma de bomba, todos al escuchar el sonido voltearon incluyendo mi cochi feroz, yo a su vez veía caer en cámara lenta y dando dos vueltas tipo clavadista con grado de dificultad 9.2, a la rana que como destino final fue un charco de lodo, por supuesto todo el mundo se reía y yo enojado levante de un brazo al muñeco junto con dos globitos sobrevivientes y se los di en la mano.

Lo único bueno de ese día fue ver a mi cochi y escucharla decir, gracias. Te quiero. El fin de ese muñeco lo ignoro, pero el fin de la historia de amor no.

Espero tengan el mejor día de San Valentín.

Nos vemos luego.

martes, febrero 02, 2010

gallina que come huevo... que no lo sepa mi cochi.

Soy fanático de los Jaguares de Chiapas, y como tal no pierdo oportunidad alguna de ver los partidos, ya sea en la tele y posupuestisisimo en el estadio (mi cochi feroz me regalo mi bono, ni modo que diga que no valla). Así entonces aliste todo para poder ir; mis quehaceres y mis deberes, para que ella no tuviera escusa alguna de decirme, ya te vas tan temprano, bla bla bla (cuidado ustedes le digan que tardan comprando o probando cosas o en el salón de belleza porque ahí si nos va como en feria).

Todo ese día estuvo perfecto, temprano me bañe y me puse a tono con mi salida, un short azul y la playera blanca de mi equipo, la pase a dejar a casa de mi mama con lupis y angelito, y aproveche el momento exacto para escaparme, sin darle oportunidad de ver su reloj. Y fue justo cuando se pusieron a platicar con mi mama, ja hasta creo que las mujeres tienen un tipo de bluetooth porque cuando se entorilan platicando ni quien las pare, pura transferencia de archivo.

Me fui y pase con mi compadre Manolo, que también y desafortunadamente sufre del yugo de su malvada esposa (mi comadre Mayra mama del famoso panza inflada manolito, comadre lo de malvada es mentira), y llegamos al estadio, el problema empezó en la entrada ya que metimos michelada especial de contrabando y teníamos miedo que nos la confiscaran.

Fui cuando nos toparon unas bellas edecanes regalándonos unos promocionales por lo que mi compadre me dijo que nos tomáramos fotos, como así fue aunque diga lo contrario. Empezó el partido y como de costumbre jaguares domino, primer y excelente gol de Jackson Martínez seguido de otro de no menor manufactura, nos tenían con dos goles de diferencia, que mas podíamos pedir ese día edecanes, cervezas y ganando, pero no, mis jaguares nos volvieron a defraudar como gallina que come huevo.

Nos empataron en menos de 5 minutos y toda la algarabía, cervezaje y felicidad se fueron por un caño.

No faltare al otro partido contra Querétaro, pero espero que mis jaguares sepan que también me esfuerzo y sufro mucho al ir al estadio y muestra son las fotos.

Nos vemos luego.